Saturday, April 26, 2008

La chica se levantó de un sobresalto. Había dormido más de 8 horas, y sin embargo se sentía cansada. ¿Cansada de qué? De estudiar, de trabajar, de vivir quizá.
Tenía un presentimiento de que algo no marchaba bien, a pesar de las promesas de múltiples personas que aseguraban que no había problema alguno. "Hoy no me va a pasar". Se levantó de la cama, sin saber porqué ni para qué, pero con la profunda convicción de que ese día sería diferente. Por vez primera en muchas semanas, este sería un buen día y nada podría salir mal.
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No importó nada. Ni la lluvia, ni el cansancio, ni el dolor de garganta (que comenzaba a sospechar que era más una creación de la propia mente que un efecto del cambio climático). Y así, sin más, se decidió a dibujar casi a fuerza una sonrisa en su rostro. "Hoy no me va a pasar", pensaba. Y es que hoy, justamente hoy, nada podía ponerla triste. Hoy era el primer día del resto de su vida... hoy las cosas iban a cambiar, y para siempre marcharían bien por la sencilla razón de que todo tenía para triunfar; para sentirse segura, sentirse feliz, saber que todo fluye y que las cosas encontrarían su lugar nuevamente... y si no tampoco importaba.
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Es lindo tener ilusiones.
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No comprendía nada. ¿Por qué había pasado otra vez? No había ninguna razón. Pero así era desde hacía varios meses. Nada tenía que pasar, pero pasaba. Seguía pasando, irremediablemente. Seguramente algo en su interior estaba pudriéndose. Seguro sería culpa de ella misma, incapaz de reconocer las bondades del mundo. Y claro, como siempre, se echaba la culpa. Quizá no era sólo ella. A lo mejor ni siquiera importaba. ¿Qué sentido tenía el mundo?, ¿qupe sentido su vida?, y ¿qué sentido sus lágrimas? Nada. No quedaba nada. Quién sabe qué fuerza extraña la obligaba a seguir luchando (¿luchando porqué y para qué?), a seguir levantándose de la cama, seguir pretendiendo que las cosas podían ponerse mejor y que una sonrisa todo lo arregla. Vaya que se estaba quebrando. ¿Cuánto tiempo más?
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"Hoy no me va a pasar. Y si me pasa, ¿a quién le importa? Ni siquiera a mi." Mañana será otro día...
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"Hoy no me va a pasar"

Monday, April 21, 2008

¿Hasta cuándo?
¿Hasta cuáaando, Dios mío, seguiré viviendo en un lugar sin sentido?
No quiero ser quejumbrosa... sólo es el orden del desorden lo que me tiene confundida. O quizá la confundida soy yo, y resulta que todo está puesto en el más lógicamente coherente orden jamás imaginado.
Así son las cosas. Al que le echa ganas le va regular, y al que echa la flojera le va de maravilla.
Las mujeres plásticas son bonitas, y las naturales feas.
Los hombres que parecen mujeres son guapos, y los que parecen hombres son horrendos.
Las personas inteligentes aburren, las superficiales son divertidísimas.
La música con sentimiento nadie la siente; en cambio, las letras sin sentido todos las saben.
Los libros han pasado de moda, ¿para qué leer si puedes ver Fuego en la Sangre u Hoy?
Los que protestan son revoltosos, los que maduran no dicen nada.
¿Qué somos? No sé... ¿desde cuándo aceptar la realidad es sinónimo de conformarse con ella?
Y ¿cuál es la forma de sobrellevarla? protestar violentamente, pacíficamente, hacer mucho o no hacer nada, pensar o no pensar, actuar o no actuar, ser parte de lo mismo.. lo mismo.. rendirse ante lo normal del sinsentido o ser un anormal que busca.... que se busca a sí mismo dentro de los demás, y que busca a los demás en sí mismo.
Será que me vuelvo loca. Será que siempre lo estuve.
¿Y ahora qué? A seguirle dando, mientras me contento con un poco de televisión por cable...

Friday, April 11, 2008

Y perdí una hora y media de mi vida






Pues así estuvo la cosa: estaba muy abrumada por motivos que no mencionaré. Quería distraerme un rato (antes de visitar a la querida dentista) y recordé que hace unos días me obsequiaron unos boletos de descuento para el cine, que caducaban justamente hoy. Decidida a aprovechar tan jugosa promoción me lancé a Cinemex con mi madre, pues hacía siglos que no salíamos juntas. Por los horarios, las opciones se reducían a 2: Jumper, que no tengo la más remota idea de qué trate, y Una llamada perdida, que sabía que no sería la mejor película del año. Optamos por la segunda, por la simple razón de que Jumper estaba doblada al español.


En la sala había unas cuantas parejitas. Yo me sentí contenta de estar en uno de esos momentos de madre e hija. Pues bien, después de unos 35 minutos de anuncios (y no es broma) al fin empezó el filme. Era sobre una extraña maldición telefónica. Si tu teléfono suena con un tono raro y se registra una llamada perdida, mejor será no abrirlo. Escuchas el momento de tu muerte y no hay nada que pueda detenerla. Bueno... suena un poco exagerado, pero para pasar el rato está decente.... eso fue lo que pensé, hasta que la película siguió su curso.


De verdad, el uso exagerado de efectos especiales me hizo sentir algo entre risa y pena ajena. Como en gran parte de lás películas de terror, se trató de una hora y media de eventos con prácticamente ninguna relación entre sí, con muchas muertes y apariciones fantasmagóricas. O no tiene sentido o de plano está muy compleja para mi poco entendimiento.


Si alguien ya la vió, hágame el favor de explicarme lo siguiente:

1. ¿Cuál es la relevancia de que la heroína haya encontrado a una parejita en su habitación, poco antes de descubrir que su amiga estaba marcada por la maldición?

2. ¿Cómo es que el cadáver de la mujer que muere atropellada por un tren queda enterito? y, peor aun, ¿cómo es que nadie se da cuenta de que muerta sigue marcando un número en el celular?

3. ¿Qué tiene que ver el que su amiga hay tratado de exorcizarse?

4. ¿Para qué necesitamos saber que su mamá la quemaba con el cigarro?

5. ¿Por qué si el espíritu del cuerpo tatemado (murió en un incendio) iba a protegerla la hizo pasr el susto de su vida en un hospital, donde vio un bebé diabólico de cara verde jugando con un celular? (Y si no la han visto créanlo, ¡realmente sucede!)

6. A todo esto... ¿cuál era el problema de la escuincla matona?, ¿era un pasatiempo o quería cortar a su hermanita por algún motivo en especial?

7. ¿Por qué aparece una mona rara en el poster de la película, si jamás sale?, ¿es acaso la niña? Sólo se parece en que trae un celular y aparentemente usa un gorro.

8. ¿Por qué si ya sabían que se los iba a llevar el espíritu de la niña matona si escuchaban el mensaje nadie dejó de hacerlo? y, sobretodo, si ya era por todos conocido que la próxima víctima estaría entre los contactos del directorio... ¿por qué no los borraban?, ¿es que acaso no querían irse solos a la tumba?

9. ¿Para qué salvaron a la heroína, si de todas maneras la maldición continuó?

Y, lo que más me intriga....

10. ¿Cómo es posible que se gasten tantos miles de dólares en producir algo de esa calaña?


Vaya que es de pensarse. Pero lo más sorprendente, sin duda alguna, es que la gente todavía pague para ver este tipo de ridiculeces.
No lo tomen a mal, la verdad es que me divertí mucho. En la escena del bebé diabólico me dio un ataque de risa de 5 minutos aproximadamente.
[ Por lo menos la entrada salió a la mitad ]


.. ¿que por qué les cuento toda la película y les arruino el final? Porque me preocupo por su integridad física, económica y mental. No vayan a verla. A menos que tengan ganas de reír a carcajadas ante un muy fallido intento de generar miedo, no sean una víctima más del ringtone que salió del oso de peluche de una niña maldita...

Friday, March 07, 2008

... la calaca está de vuelta
kiúbole mis queridísimos lectores (ja, como si fueran muchísimos)
después de mucho tiempo de abandono he decidido reencontrarme con el teclado... en parte gracias a un encuentro virtual con una buena amiga, y en parte porque hace falta desenchufarse del mundo y dejar salir las ideas...
Estos meses he aprendido muchas cosas. Aprender duele, pero al final es tan reconfortante... he aprendido que la realidad no es real sino hasta que nosotros mismos le otorgamos ese significado. Y he aprendido que ese significado se construye todos los días. Aprendí que el mundo está formado de muchos mundos... y me pregunto por qué la mayor parte de la gente se niega a verlo.
Quizá la hago mucho de tos. Pero, ¿cuál es el sentido de la vida? y ¿cómo es que miles de personas ven pasar los minutos, las horas y los días sin pensarlo? caminando, dejándose llevar por la corriente y perdiéndose de las maravillas que aun existen...
Hace algunos días, escuchaba a alguien decir:
- ay, los de la tiendita son súper nacos
- ¿por qué?, ¿qué te hicieron?
- nada, pero ash.. se nota
- bueno eso sí
- osea, ¿por qué crees que no compro nada en la tiendita? hello... se te quedan viendo y son súper nacos
... wow... a mí ni me estaban hablando, pero vaya que me hicieron pensar... o sea que la gente ya no se da ni la oportunidad de conocer a los demás porque no vaya a ser que sean unos nacos... me lleva... ¿pero en qué momento nos volvimos tan superficiales como para decidir que no debemos sonreir porque los demás no están a la altura? Odio pensar así, pero presiento que la susodicha es una de esas que pasan sin pena ni gloria por este teatro de vida sin pensar, sin sentir, sin nada...
Esta rarísima semana me ha hecho pensar en eso.... la gente nace, crece, se reproduce y muere. Pero ¿qué pasa en medio? .... es medio difícil darse cuenta de lo que nos rodea. Estamos tan inmersos en la prisa, el tráfico, las obligaciones, la presión... no nos damos tiempo para apreciar nada. Como la loca que soy, suelo ponerme a pensar en cosas como el aparato digestivo, los planetas, los ojos, y la mente.... es que me parece tan increíble que el cuerpo pida alimento, lo procese, tome los nutrientes y deseche lo demás... y que encima de todo le de energía al cerebro como para que el cuerpo se mueva, y que cada quien albergue miles de millones de pensamientos... wooooooow.... ah pero eso a nadie le sorprende... ahora lo realmente sorprendente es el iphone, los nuevos programas de televisión, y los nuevos métodos para bajar de peso....
No sé cómo diablos llegué a eso... mis dedos escriben todo lo que pasa por mi mente y no sé qupe estaba escribiendo al principio..
De verdad. Sólo intenten recuperar esa admiración por la vida... es increíble lo que otras personas pueden enseñarnos.

Monday, January 07, 2008

No hay motivos para llorar

¿Por qué lloras? acaso no estás segura de lo que haces?, ¿crees que nunca vas a lograrlo?, ¿que eres tonta o algo así?
No. Estoy segura de que algún día llegaré alto. ¿Y entonces? Entonces nada. Lo único que sucede es que mientras ese momento llega se siente de la fregada trabajar en un lugar donde no usas todas tus capacidades y para acabarla te explotan. ¿Y por qué lo haces entonces? Porque soy coherente. No me han llegado al precio, y elegí irme por el camino difícil. Creo que tú también eres difícil.... Claro que lo soy. ¿Y eso no es malo? No se trata de bueno y malo. Simplemente intento tener una vida menos vacía. No puedo (ni quiero) vivir lo absurdo de la superficialidad... aunque debo aceptar que a veces es una gran tentación comportarme como una idiota y dejar de sufrir por tomarme las cosas en serio.

No tienes porqué llorar. Ah, ¡genial! ahora vas a molestarte porque lloro. Nada más entiéndeme. Ok, es cierto, estoy segura de lo que hago, actúo conforme a lo que pienso, sé que no voy a estancarme aquí. Lloro porque me nace, porque lo necesito, porque tengo mucha agua adentrod el cuerpo. ¿Es pecado o qué? Lloro porque aunque conozco la injusticia no puedo pasarla por alto. Y qué bueno que no puedo, porque en el momento en que deje de fastidiarme estaría siendo parte de eso mismo.

Tienes razón. Lo que no entiendo es porqué te pones tan sensible y porqué lloras.

Hay cosas que nunca vas a entender, por el simple hecho de que no eres yo ni te encuentras en mi estado. ¿Me dices tonta? No, nada de eso. Sólo digo que habrías de estar aquí y ahora para saber lo que siento. Tampoco es para tanto drama. Ya me siento segura. Ya sé que puedo, sé que quiero, y sé que voy a llegar. Lo que no sé es cuándo, pero tampoco importa. Ya no siento que algo me come por dentro, y sé perfectamente que no voy a rendirme. Si me quitaran mis ideas no sería nadie, ni nada...

Pero todos necesitamos llorar a veces.

Saturday, December 15, 2007



Miro los volcanes por la ventana. Definitivamente, las cosas ya no son las mismas.

Perdí la cuenta de las veces que, en esta misma carretera, mi estómago fue invadido por miles de mariposas después de tanta emoción. Percibo el mismo olor a plantas; el mismo aire húmedo que tantas veces penetró mis pulmones. Pero hoy es diferente.

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En todas aquellas ocasiones la felicidad se desbordaba de nuestra sonrisa y nuestras miradas. No podía contener las ganas de llegar al camino empedrado de Comala, escuchar las campanadas de su iglesia y aspirar el delicioso olor del pan. Simplemente no podía. Aun siento que tiemblo de gusto cuando recuerdo la llegada a casa de mis abuelos; las risas, los besos, las cosquillas, y los apretadísimos abrazos.

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Y es que sabía que, cuando al fin llegara el día de viajar a Colima, cinco cosas eran seguras:

1. Iba a tener conversaciones larguísimas y muy divertidas

2. Me reiría como loca todos los días

3. Abrazaría gente por doquier

4. Visitaría a todos los que había estado extrañando, y

5. En el camión de regreso me pondría a llorar como 20 minutos...


... Así fueron las cosas por años.

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Hoy todo es distinto. La gente cambia, sí, y mucho.

La vista se me nubla por las lágrimas.

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Sin duda fue un día muy triste. Aunque la familia estaba tranquila, nadie pudo esconder el dolor de ver partir a uno de nosotros. Gracias al cielo estamos juntos. Y lo estaremos hasta el final.

Aun en momentos así, me da un gusto inmenso poder abrazarlos de nuevo y darme cuenta de que esa (y sólo esa) es mi verdadera familia. No importa nada de lo demás...

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Y de verdad no importa. Los tiempos no volverán, pero los recuerdos no mueren tan fácil.

Seguro nos veremos en un futuro próximo, en el que podamos construir mucho más momentos memorables.

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Miro los volcanes desde la ventana. Es verdad que estoy nostálgica, pero las lágrimas han desaparecido. Una gran sonrisa se dibuja en mi rostro mojado.

Sunday, December 09, 2007

De intraterrestres y otras locas fantasías



La verdad, pocas veces me había preguntado sobre su existencia.
La primera vez que escuché sobre ellos me importó un pepino. Creí que era pura habladuría barata, puro intento por llamar la atención: "Si dejas de hacerles caso, se enojan y pueden vengarse de tí. Tu vida se vuelve miserable hasta que pides perdón"... ah, claro... un monigote de madera va a fatsidiarme por el resto de mis días si no platico con él; no cabe duda de que las drogas destruyen.
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Su presencia se hizo cada vez más evidente. En los mercados, en las tiendas departamentales, en las casas de conocidos. Siempre había uno de ellos ahí, cuidando, observando... dominando. Aunque estaban en una esquina, supuestamente uno debía rendirles culto (so pena de quedar maldito por los siglos de los siglos)
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Yo no sé por qué la gente habla tanto de extraterrestres últimamente, si por muchos años lo que se temía era que los intraterrestres desearan establecer contacto con la humanidad. El dato es verídico. ¿Intraterrestres?, ¿qué diablos es eso? Uy, uy, uy... si no sabes de su existencia estás frito. Si creías que las hadas, las sirenas (que en verdad se llaman nereidas), y el monstruo del lago Ness eran las únicas cosas desconocidas y fantásticas en este mundo estás en un error terrible. Los intraterrestres viven en el subsuelo, en los árboles, en los bosques. Tienen un mundo aparte. A veces se enfrentan entre ellos. Nuestro mundo les da un poco de curiosidad pero, sobretodo, tienen suficiente poder como para fregarle la vida a quien no cree en ellos o se atreve a cuestionarlos. Así es. No sólo existen las hadas. También están los duendes, los elfos, las ninfas, los unicornios, y los trolls... esos son los más rencorosos. (Mmmmm sí... definitivamente esta mujer esta desquiciada)
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Ah, ¿no me crees? Lo que pasa es que no te ha tocado. A un amiga mía le aparecían billetes en la cartera y estaba feliz. Pero mejor los devovlió porque recordó lo de los duendes. Resulta que ya a una conocida le había pasado y no le dio la menor importancia. Pobre de ella. El duende estaba realmente enamorado y se la llevó. Lo único que quedó de ella fueron unos pétalos, y no se vovlió a saber nada. La jaló a su mundo.
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Órale... ¿y por qué nadie los ve? Claro que los han visto. Lo que pasa es que luego inventaron que todo era inventado para que la gente no tuviera miedo. Pero ahí están. ¿Por qué crees que ahora los hacen de madera? No es que los trolls sean así. Es que se establece una conexión espiritual y por eso pueden ayudarte. Pero hay que tener mucho cuidado.
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A mi no me gusta creer en boberías. Pero cuando vi esa maldita cosa, esa figura tan rara.. supe que era verdad. Lo miré a los ojos como tratando de retarlo, de convencerme a mi misma de que no podía ser real. De que los objetos no tienen conciencia y por lo tanto no había de que asustarse. Pero parecía que me miraba, con su sonrisa sarcástica, burlona. Como si supiera que me daba miedo.
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¿Dónde viven los trolls? En Noruega. Ajá.. ¿pero dónde? En el bosque. En el centro de la tierra. No les gusta que los vean. ¿Y son de nuestro tamaño? Nadie sabe, porque nadie los ve. ¿y entonces cómo diablos saben cómo son? Porque lo imaginan. Y porque se han llevado a varios y sus voces perduran. O porque lograron escapar y lo dijeron todo. Pero los consideraron locos.
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Volví a verlo. No resisto su mirada...
Claro que es real. El troll me observa, está mirándome y tiene un completo control sobre mi. Sabe lo que pienso, lo que siento, y lo que temo... sobretodo lo que temo.
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No. No... No puede ser. No creo una palabra de lo que me dices. Es imposible que te lleven al otro mundo. Los secuestros extraterrestres me parecen ridíulamente fantásticos, pero ¿los intraterrestres? Definitivamente es la peor historia que has inventado.
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Lo único que recuerdo es que estaba junto a mí. Sentí su respiración y su hedor. Sentí el sudor frío recorriendo mi cuerpo. Estaba ahí, mirándome como si quisiera recriminarme algo. No entendí una palabra de lo que me dijo.



Mi cama quedó vacía para siempre






Friday, December 07, 2007

Estas semanas han sido un verdadero apuro. Sin tiempo para respirar, me he dedicado a redactar como loca, dar vueltas por la ciudad, dejarme orientar por uno que otro investigador, asistir a entrevistas, leer un poco, y hasta viajar en dos ocasiones. Y aunque en ambas me divertí como loca, debo decir que la segunda me ha dejado reflexionando un buen rato.
Con motivo del casorio de mi primo, una caravana de 10 defeños (yo soy potosina, pero después de tanto tiempo de vivir aquí suelen confundirme) salió rumbo a Tijuana. El vuelo estuvo perfecto, y hasta me sentí como milloneta por que nos tocó en un avión de los que van a Japón, con TV individual y toda la cosa... (y vaya que me gustó el mil veces recomendado filme de Ratatouille). Todos llegamos temprano, y mis primos nos recibieron en el aeropuerto.
Después de pelearse con los del hotel porque no respetaron la reservación, nos entregaron las habitaciones justamente 45 minutos antes de la hora de la misa. Me bañé como en 20 segundos, pero oooooh sorpresa no podía abrir la maleta porque en el aeropuerto nos hicieron en favor de poner esos lindos plastiquitos para asegurar los cierres. Y como no dejan subir con objetos punzo cortantes (y de hecho casi con ningún objeto, porque después del 11 de septiembre se ha decidido que todo puede ser un arma mortal) pues claro... las tijeras estaban justa y precisamente... ¡Adentro de la maleta! deteniendo la toalla con una mano y el encendedor con la otra, al fin logré liberarme del cochino plastiquito y cambiarme en otros 20 segundos. Se me corrió la media, pero era lo de menos. Medio me peiné, pinté, y bajé corriendo junto con mis padres. Estaba lloviendo tanto que recordé el pasaje bíblico de Noé, sobretodo después de la empapada que nos metimos. El taxista se perdió. Llegamos escurriendo diez minutos después de que iniciara la misa.... pero llegamos....
Y es ahí donde verdaderamente comencé a reflexionar. Al ver a Héctor ahí, vestido de novio y con una sonrisota. Si todavía me acuerdo de su pijama de rayitas.... Pues bueno, todos hemos crecido. Las cosas cambian mucho. Lo que no cambia nunca son los excelentes recuerdos, las marcas que te deja la gente.
La primera vez que fui a Tijuana, mis primos ayudaron para que no me diera cuenta de que Santa estaba escogiendo los regalos mientras veíamos los juguetes por otro lado. Tuvimos muchas aventuras, porque me consintieron llevándome a Disneylandia. La bota con mi nombre estuvo colgada en la escalera todos los años a partir de entonces; y todos los años sentía una enorme alegría de saber que nos veríamos... a jugar Nintendo, y luego Sega (Joe Montana.. ¡pido primeras!), tomar chocolate caliente, quemar luces de bengala y jugar con el Brownie, que en paz descanse. Sabía que mis primos me harían reír mucho con los malabares de fruta, o con juegos como el de Free Willy, por la sencilla razón de que tenían (y siguen teniendo) una personalidad que cualquiera envidiaría. También recuerdo con mucho cariño las historias de la Rana Ranulfa y las cosquillas que me hacía mi tío cuando jugábamos a la cocina...
... Y de repente estaba ahí, bailando la primera pieza con su esposa.
Wow. Cómo hemos crecido, cuánto hemos cambiado.
Lo que nunca va a cambiar es que son mucho más que unos simples miembros de la familia. Hay demasiado cariño como para expresarlo en unas cuantas líneas.

Sunday, October 28, 2007

Crónica de una plática extraña

Como cualquier otro día, estaba sentada en las escaleras esperando a que iniciara la conferencia. Con singular vestimenta (adornada con un sombrero) pasó junto a mí y se quedó observándome unos segundos.

- ¿puedo sentarme?
- claro ...
- ¿llevas mucho tiempo escribiendo?
- emmm.. no, en realidad no lo hago profesionalmente, aunque debo aceptar que lo hago con bastante frecuencia en mi libreta y no con tanta en la computadora
- qué bien... ¿sabes? hoy me siento muy triste... ¿te molesta que te lo diga?

- no, no tendría por qué molestarme, adelante... ¿qué sucede?
- es que hoy me he dado cuenta de que llevo más de veinte años escribiendo. Y nadie lo sabe. A nadie le importa. No soy Baudelaire, no soy Rimbaud... es tan triste...
- pero ¿para que querrías ser Baudelaire o Rimbaud? estoy de acuerdo en que eran muy buenos, pero tú eres tú. No hay más. Al que le guste que bueno, y al que no ni hablar.
- Tienes razón. Tienes toda la razón del mundo, no se cómo no habíamos cruzado caminos antes. Pero ¿sabes? es raro. Conozco a Ludwika, conozco a Gael, conozco a un montón de celebridades. Pero no pueden. Simplemente no pueden, y eso me mata por dentro.
- ¿por qué?
- Porque no van a llegar. Y yo lo que quiero es conocer a jóvenes que realmente puedan, que le echen ganas. Me está matando por dentro. Me muero de ganas de llorar.
- pues llora entonces...
- ¿Aquí?, ¿ahora? Me da algo de pena, con tanta gente. ¿No te molesta?
- No... si tienes ganas de gritar grita, si te nace brincar brinca, si necesitas llorar llora.. no veo nada de malo en ello. Además te ayudará sacar toda esa tristeza que te oprime ahora.
- Tienes razón , otra vez.

Unas cuantas lágrimas escurren en su opaco rostro. En verdad que es un hombre de personalidad bastante extraña. Pero interesante.

- Discúlpame por venir y contarte todas estas cosas.
- No hay nada que disculpar. Ya te dije: haz lo que te nazca, siempre habrá alguien que comprenda.
- Muchas gracias, de verdad. Gracias por escuchar. Ahora es tiempo de ser fuerte y vender libros.
- Suerte. Y tranquilo... la tristeza es parte de la vida. Vendrán tiempos mejores.
- Eres una dama

Me toma la mano por sorpresa, y se despide de mí como lo hiciera Don Quijote de la Mancha, con un beso en la mano. A la antigua. Me quedo simplemente pensando qué pasa por su mente, si siempre es así, si está bajo los efectos de algo.

- Gracias por escucharme

Y permanezco ahí, sentada, reflexionando. Pensando en que (aunque uno no lo sienta así al principio), el simple hecho de prestar atención a un desconocido puede reconfortarlo en un momento de soledad.

Saturday, October 06, 2007

Lacrimosa - road to pain

lala